
Extracto del documento generado a partir de la constitución de un Proyecto de Fomento de la actividad empresarial que reúne en Contulmo a más de una veintena de microempresarios turísticos, quienes solicitan a la Universidad del Bío Bío apoyo y asesoría académica, a fin de formular posteriores perfiles de proyectos que permitan al PROFO visualizar vías o fuentes financiamiento. La asesoría inicial la compromete el CEUR (Centro de Estudios Urbano Regionales), instancia académica que convoca a siete especialistas (sociólogo, economista, arquitecto, antropólogo, ambientalista y geógrafo), constituyendo un equipo en terreno que luego reflexiona y elabora visiones por separado de la realidad que se estudia.
Conclusiones estratégicas
Las posibilidades configurantes del hoy y las características vigentes que hoy posee Contulmo producto de su pasado, sientan las bases o cimientos del futuro. Y como todo futuro, también para nuestro caso, ese futuro está abierto y es susceptible de construir.
El diseño de dicho futuro deseable y probable, condujo al equipo de especialistas a perfilar prospectivamente cierto ideal de desarrollo para ese territorio específico. Explícitamente, se interrogó acerca de ¿cuáles serían los factores que sustentarán prospectivamente el mercado turístico futuro?. O dicho de otra forma, se intentó responder a la pregunta ¿hacia dónde debe mirar la demanda y la oferta en un escenario ideal?. El resultado fueron los siguientes elementos, dispuestos aquí en grandes líneas gruesas, que engloban pasos a seguir, líneas estratégicas y macro orientaciones a futuro.
1 – Se visualiza una oferta turística asentada en la asociatividad estratégica, diversificada y diferenciadora. Para ello, requisito fundamental será que esté basada en la herencia competitiva, es decir que en el “producto” se exprese y revele el mito fundante y articulador. Requisito previo de ello a reconstruir dicho mito básico y articulador en una investigación histórico-etnográfica que recupere defina y “produzca” los mitos que logren traspasarse a los productos turísticos, en un sentido amplio. El segundo requisito para enriquecer y otorgarle calidad y la oferta turística, es la necesaria y creciente asociatividad de los actores locales y regionales, a todos los niveles. Implica institucionalizar el diálogo y las iniciativas (pasar de “Profo” a Corporación o Asociación permanente de empresarios), negociación y una institucionalidad local (Municipio, Pladeco) que regule al Profo y a las líneas turísticas acordadas. Se precisa crear una red de compromisos con Contulmo que lidere tanto el rescate de los “relatos que constituyen la identidad” como el apoyo a la asociatividad.
2 – Se asume que en el futuro mediato la sustentabilidad de los recursos naturales quede asegurada. Implica, en primer lugar, una definición comunal del “Proyecto Turístico Contulmo”, incorporado y coordinado con el PLADECO y el Plan Regulador. Este instrumento ordena el uso del territorio, protege el recurso lacustre, determina y fija el destino turístico de sus riberas, etc. En el trabajo con la gente y la sociedad civil local, resulta clave una educación enfocada a preservar los recursos naturales y capacitar en las actividades del negocio turístico. El rol ordenador del ente municipal se juzga clave en la producción de “espacios” centrados en el turismo: proyectos urbanísticos que preserven la arquitectura tradicional, paisajísticos (protección de riberas y entornos) artesanales, agrícolas, etc.
3 - Identificar un mercado generador de “imagen” y determinar los segmentos resulta fundamental para posicionar con éxito a Contulmo. La razón que lo explica es obvia: nadie puede demandar algo que no conoce o que no sabe que existe, ni nadie puede comprar un producto que ignora. Así le sucede a Contulmo en el mercado nacional e incluso regional. En el corto plazo, el mercado directo se visualiza a Concepción y la Novena Región, y en el largo plazo a Santiago y el resto del país. Demandará a los actores locales y sobre todo a los empresarios del sector, identificación de los productos turísticos, determinación de los segmentos (aprovechar el “nicho” de la tercera edad, por ejemplo), marketing externo e interno, promoción focalizada, etc. Asimismo, para desestacionalizar la demanda se precisa diversificar la oferta, vinculándola a actividades más complejas, donde se dé “más historia y menos lago”; es decir, diseñar eventos culturales con calidad, bien coordinados. Esto significa “lanzar el verano” más temprano, programando y anticipando eventos que convoquen a la familia, creando productos diferenciados. En el corto plazo se requieren estudios de mercado a través de “focus groups”, enfocando a clientes potenciales para aprovechar determinados nichos de mercado que hoy nos son satisfechos en sus requerimientos turístico-recreativos.
4 - Potenciar los espacios de diálogos, de acuerdos para el beneficio de la asociatividad y la productividad turística. Se percibe como una oportunidad y como un requisito para la competitividad turística los espacios de diálogo formales e informales, hechos desde la localidad hacia todos los niveles geográficos. Particularmente, el diálogo mapuche con los vecinos del entorno, se visualiza sensible y estratégico. En el corto plazo y gradualmente, un diálogo que articule un posible compromiso etnoturístico con microempresarios mapuches, puede potenciar la oferta y la competitividad turística local.
Comentarios
Aún no hay comentarios.